El pasado lunes 13 de julio, un equipo de esta revista mantuvo una entrevista con el joven diseñador gráfico AITOR REINALDO NZANG MAKOSSO quien habló del tema de las ediciones de flyers y portadas con la inteligencia artificial que últimamente se han vuelto moda y se ha ido perdiendo la creatividad y el profesionalismo.
Actualmente cualquiera toma su celular y genera un diseño con la IA, que aparentemente se ve atractivo pero que en el fondo tiene deficiencias según el entrevistado. Durante la conversación Aitor habló sobre los desafíos que afronta ahora tras la popularización de hacer ediciones rápidas con la IA y las diferencias que encuentra entre los diseños generados por un profesional y los generados complementariamente con la inteligencia artificial.
Dejamos a continuación la entrevista íntegra:
EQUATO: Qué desafíos afronta en este momento donde la gente prefiere generar flyer y portadas con la IA en lugar de contratar a un editor.?
AITOR: El desafío más grande es educativo, porque la gente cree que ahorra dinero pero en realidad está perdiendo calidad y coherencia. Me enfrento a que muchos clientes potenciales no entienden la diferencia entre un diseño rápido y uno efectivo, y piensan que cualquier imagen bonita sirve para vender un producto o presentar una institución. También está el reto de competir con precios ridículamente bajos, porque hay personas que ofrecen servicios de IA por casi nada, y eso devalúa años de estudio y práctica.
EQUATO: Hasta qué punto son profesionales las ediciones de flyers de la IA y cuáles son sus deficiencias según tu punto de vista?
AITOR: En mi opinión, las ediciones de IA son profesionales solo en apariencia superficial, porque logran un acabado visualmente atractivo a primera vista, pero cuando te detienes a analizar los detalles se desploman. Sus deficiencias principales son los errores en los textos, que muchas veces salen con letras inventadas o mal ubicadas, y la falta de coherencia en elementos como sombras, perspectivas o tamaños relativos. Otro gran problema es que no saben jerarquizar la información, así que el teléfono de contacto puede quedar perdido en un rincón mientras el fondo llama más la atención, lo cual es un desastre para cualquier campaña real.
EQUATO: Qué diferencia una edición hecha por IA y una que hace un diseñador?
AITOR: La diferencia fundamental es que la IA genera por estadística y el diseñador piensa por estrategia. Cuando yo hago un flyer, antes de abrir el programa ya sé quién va a verlo y dónde se va a colgar, en cambio la IA solo mezcla elementos que ha visto en otros diseños sin entender el propósito. Además, el diseñador puede corregir sobre la marcha, cambiar una tipografía porque no se lee bien desde lejos o ajustar un contraste, mientras que la IA entrega un archivo cerrado y si algo no funciona hay que empezar de nuevo. Por último, el trabajo del diseñador tiene intención detrás de cada espacio vacío y cada color, mientras que la IA coloca cosas porque «quedan bonitas», sin saber por qué.
EQUATO: Qué es lo que te aventaja la IA en las ediciones?
AITOR: Lo que reconozco que la IA hace mejor que yo es la velocidad para generar opciones y la capacidad de explorar combinaciones que a mí nunca se me habrían ocurrido en ese momento. Si necesito mostrarle a un cliente tres direcciones creativas distintas en diez minutos, la IA me da esa agilidad que antes me tomaba horas de bocetos a mano. También me ahorra el bloqueo creativo, porque al ver lo que la IA propone, aunque sea imperfecto, mi cerebro empieza a hacer conexiones y a mejorar esas ideas hasta convertirlas en algo realmente bueno.
EQUATO: Piensas que la gente está abusando de las ediciones con la IA?
AITOR: Sí. por un lado, hay clientes que pretenden pagar migajas por trabajos que requieren horas de edición porque creen que la IA hace todo el trabajo pesado, y eso es una falta de respeto al profesional. Por otro lado, veo a muchos aficionados que se lanzan a ofrecer servicios de diseño sin tener ni idea de composición, color o tipografía, solo porque saben escribir un prompt, y eso está inundando el mercado de trabajos horribles que luego la gente asocia con el diseño en general. Eso perjudica a todos, porque cuando un cliente ve un flyer mal hecho con IA, piensa que ese es el estándar y luego no quiere pagar por calidad verdadera. También hay un abuso en el sentido de que se usa la IA para todo, incluso para cosas que deberían tener un cuidado especial como invitaciones de boda o carteles de eventos religiosos, donde la sensibilidad humana es irremplazable.
EQUATO: En términos de imagen cooperativa de las instituciones cómo las ediciones de la IA pueden afectarlas?
AITOR: Para las instituciones, usar ediciones de IA puede ser un tiro en el pie porque proyectan una imagen de desinterés y falta de inversión en su propia identidad. Imagínate que un ministerio o una empresa seria saque un cartel con un error garrafal en el escudo nacional o con un texto que no tiene sentido; la gente inmediatamente piensa que si no cuidan su imagen, tampoco cuidarán sus servicios o productos. Además, la IA no respeta los manuales de marca, así que los colores institucionales pueden variar ligeramente de un cartel a otro, y eso rompe la coherencia visual que da confianza. Un diseño genérico o con fallos hace que la institución parezca improvisada y poco seria, y eso puede afectar incluso la percepción de su estabilidad o profesionalidad.
EQUATO: Crees que se está perdiendo la capacidad creativa en cuanto a las ediciones Por qué?
AITOR: Creo que sí se está perdiendo, sobre todo en las generaciones más jóvenes que están creciendo con la IA como primera opción en lugar de como última herramienta. Antes, para hacer un flyer tenías que dibujar y hacer combinaciones en papel para traspasar la idea a tu programa de diseño gráfico y eso ejercitaba el músculo creativo y la paciencia; ahora, si el primer proceso no funciona, simplemente cambias dos palabras y vuelves a generar, sin esforzarte en resolver el problema visual por ti mismo. Además, la IA tiende a repetir patrones porque aprende de lo existente, así que si todos usamos IA, todos terminaremos haciendo diseños que se parecen entre sí, y la diversidad creativa se empobrece hasta volverse aburrida.
EQUATO: Qué consejos darías a los clientes y a los mismos editores?
AITOR: A los clientes les diría que valoren el proceso tanto como el resultado, que pregunten por qué el diseñador eligió tal color o tal fuente, y que desconfíen de precios demasiado bajos porque detrás de un buen diseño hay investigación y conocimiento. También les aconsejaría que pidieran siempre los archivos editables y que compararan un trabajo de IA con uno profesional antes de decidir. A los editores les recomendaría que no vean a la IA como una amenaza sino como un aliado para hacer bocetos rápidos, pero que inviertan su tiempo en especializarse en lo que la máquina no puede hacer, como entender la psicología del cliente local y asesorar en estrategia de marca. También les diría que se esfuercen en educar a sus clientes mostrándoles ejemplos prácticos de fallos de IA y cómo ellos los solucionan, porque cuando la gente ve la diferencia con sus propios ojos, está mucho más dispuesta a pagar por el trabajo humano. Y por encima de todo, que nunca dejen de experimentar por su cuenta, dibujando, probando texturas y equivocándose, porque de los errores humanos nacen mejores ideas.




