Las calles de Malabo guardan el silencio previo a la gran cita cultural del año. El Centro Cultural Español CCEM se transforma en escenario de la séptima edición de BOCODANCE, el festival que ha marcado la evolución de la danza urbana en Guinea Ecuatorial desde su primera edición.
Organizado por la asociación ADICGE, el evento vuelve con una apuesta cultural más ambiciosa. La bolsa de premios sube a 4 millones de francos CFA, pero el salto real está en la preparación de los artistas. Durante mayo, los grupos dejaron los ensayos para formarse en marketing y comunicación en Bange Business School. La danza deja de ser solo movimiento para convertirse también en gestión, marca y oficio.
Con el formato de doble jornada, miércoles y sábados, BOCODANCE reafirma su papel como plataforma de expresión para la juventud de Malabo. La estructura diseñada por ADICGE mantiene el nivel competitivo: Kedil Jerkins La Familia y GE Dancer, finalistas de 2025, entran directo a cuartos. Los demás, Rock Star, DSB, Spartans, JB Girls, The Kings, Epodance, Afro Pong y Fénix, disputarán la fase de grupos desde el inicio.
Esta edición suma un componente social con la llegada de UNICEF como patrocinador. El «Premio de la Inclusión» reconoce que la pista es también espacio de refugio, unión y diversidad. Por encima de la rivalidad, el festival proyecta la danza como herramienta de cohesión para la juventud ecuatoguineana.
La final será el 8 de agosto en el CCEM. Cuando las luces apunten al ganador, Malabo no solo coronará a un campeón. Reconocerá a una cultura urbana que ya forma parte de su identidad.

