Los Ghetto Kids de Uganda bailarán con Shakira en el primer show de medio tiempo del Mundial 2026

Shakira invitó a los Ghetto Kids de Uganda a ser parte del primer show de medio tiempo en la historia del Mundial, una apuesta que une pop global, danza africana y activismo social en la final del 19 de julio en Nueva York.

La música y la danza han sido siempre un puente entre culturas. El 19 de julio, ese puente tendrá nombre y apellido: Ghetto Kids. El grupo de baile ugandés, formado por niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, compartirá escenario con Shakira en el MetLife Stadium durante la final del Mundial 2026.

La invitación surgió después de que Shakira descubriera en Instagram un video de los Ghetto Kids interpretando su tema “Dai Dai” con la precisión y energía que los caracteriza. “Su alegría es contagiosa. Tenían que estar ahí”, escribió la artista. Para los niños de la fundación, la respuesta fue clara: “Es un sueño hecho realidad para Uganda y para toda África”.

El espectáculo marcará un hito para la FIFA, que por primera vez incorpora un show de medio tiempo al estilo Super Bowl, producido por Global Citizen. Junto a Shakira se presentarán artistas como Madonna y BTS, pero la presencia de los Ghetto Kids aporta un componente distinto: la visibilidad de una danza que nace desde la calle y se convierte en lenguaje global.

Los Ghetto Kids nacieron en 2014 dentro de la Ghetto Kids Foundation, creada por el bailarín y coreógrafo Dauda Kavuma. La idea era simple y radical: usar la danza para sacar a niños en situación de vulnerabilidad de las calles de Kampala. Lo que empezó como clases improvisadas en un barrio periférico se transformó en un movimiento cultural.

Su estilo mezcla afrodance, hip-hop y acrobacia, con una identidad propia que conecta con el ritmo y la oralidad africana. El salto internacional llegó en 2022 con su versión de “Jerusalema”, que superó los 100 millones de visitas en YouTube. Desde entonces han colaborado con Ed Sheeran, French Montana y Alicia Keys, y han pisado escenarios como Britain’s Got Talent y eventos de la ONU.

Pero el proyecto va más allá del escenario. La fundación garantiza educación formal, alimentación, vivienda y apoyo psicológico a sus integrantes. Muchos de los niños que llegaron a la fundación sin escuela ni hogar, hoy viajan por el mundo como embajadores culturales de Uganda.

La participación en el Mundial 2026 no es solo un logro artístico. Es el reconocimiento a una década de trabajo donde la música y la danza se usaron como herramientas de transformación social. En el cruce entre el pop de Shakira y el afrodance de los Ghetto Kids, el show de medio tiempo se convierte en un acto cultural: una conversación entre el norte y el sur global, entre el espectáculo masivo y la historia de quienes bailan para cambiar su realidad.

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