Cada vez más viajeros recurren a plataformas digitales y herramientas de inteligencia artificial para decidir dónde alojarse, qué visitar y qué destinos incluir en sus itinerarios. Esta transformación está modificando la manera en que las personas descubren lugares y planifican sus viajes, pero también plantea una pregunta para la industria: ¿quién decide qué destinos aparecen frente a los viajeros y quién se beneficia de esa visibilidad?
Ese ha sido uno de los principales debates del Día Mundial del Turismo 2026, que se celebró este domingo 27 de septiembre bajo una agenda centrada en la inteligencia artificial y la transformación digital del sector.
La fecha, que se celebra desde 1980 en los Estados Miembros de ONU Turismo, busca poner en valor la importancia del turismo y su contribución económica y social. Este año, sin embargo, la conversación se concentra en una tecnología que ya está modificando las decisiones de los viajeros.
Las herramientas de inteligencia artificial pueden recomendar destinos, alojamientos, restaurantes y actividades a partir de las consultas de los usuarios. Con ello, las respuestas generadas por estas plataformas empiezan a convertirse también en un nuevo espacio de visibilidad para los destinos y las empresas turísticas.
Según ONU Turismo, el debate de 2026 parte de una diferencia frente a las ediciones anteriores: la inteligencia artificial no es una tendencia que el turismo deba prepararse para adoptar en el futuro, sino una tecnología que ya está interviniendo en la forma en que se descubre y consume el turismo.
Esto abre oportunidades, especialmente para pequeñas empresas y destinos que pueden encontrar nuevos canales para darse a conocer. Al mismo tiempo, plantea interrogantes sobre la concentración de la visibilidad turística y sobre el riesgo de que las recomendaciones digitales dirijan a los viajeros hacia un número limitado de lugares y plataformas.
Fuente: El Espectador




