
La ecuatoguineana Encarnación Eyang Ndong Andeme presentó el pasado 21 de octubre de 2026 en el Hall del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid su performance «Mi abuela es sabia».
Madrid acogió la presentación de «Mi abuela es sabia», una obra de la artista Encarnación Eyang Ndong Andeme, comisariada por Semíramis González Fernández. La actividad se enmarca dentro del ciclo Visión y presencia 2026 y cuenta con el apoyo del Centro Cultural de España en Bata (AECID).
La obra recoge y documenta las diferentes actividades que se realizan durante el proceso de gestación de una mujer fang. En la cultura fang, explica la autora, la mujer es considerada una herencia por su valor esencial de dar vida y multiplicar la tierra. Por ser vista como un verdadero tesoro, su vida está rodeada de numerosas prohibiciones y cuidados, especialmente durante el embarazo, ya que se cree que ciertas acciones pueden afectar directamente al feto.
Según detalla, todo el proceso de gestación y parto era responsabilidad colectiva de las demás mujeres de la comunidad. Estas parteras tradicionales no dependían de médicos ni hospitales, sino de los elementos naturales que les rodeaban: el agua, los bosques y los animales, que utilizaban con sabiduría para garantizar que llegaran al mundo bebés sanos y que las madres se mantuvieran sanas.
Se trata de un conocimiento que, como subraya Eyang Ndong Andeme, no provenía de estudios académicos, sino de la transmisión oral de generación en generación, de abuelas a nietas. Una sabiduría ancestral que hoy corre el riesgo de perderse y que la artista busca preservar y poner en valor.
Con esta performance, «Mi abuela es sabia» narra cómo las abuelas ayudaban a dar a luz sin infraestructura médica, apelando únicamente a los recursos naturales y a la sabiduría heredada, reivindicando el papel central de la mujer fang como guardiana de la vida.



