Co-iniciada por la organización Americans for Ibogaine y el empresario gabonés y exjugador de baloncesto de alto nivel Stéphane Lasme, la primera conferencia internacional sobre iboga e ibogaína se inauguró este lunes 12 de enero ante un aforo lleno total. El evento busca reunir a líderes de opinión, científicos y profesionales de diversos orígenes para convertir a Gabón en el epicentro del diálogo global sobre este recurso único y construir un marco seguro para su uso futuro. En su discurso, Stéphane Lasme enfatizó con emotividad la necesidad de tal encuentro.
«Gabón no solo es un país rico en biodiversidad y cultura; es el hogar ancestral de la iboga, una planta sagrada cuya sabiduría y poder terapéutico se han transmitido de generación en generación por el pueblo y las tradiciones de Bwiti», declaró.
Para el cofundador, lo que está en juego va más allá del ámbito puramente médico: se trata de preservar la identidad gabonesa. «No se trata solo de desarrollar una molécula o una industria, sino de tender un puente entre el conocimiento ancestral y la ciencia moderna, así como entre las comunidades locales y la comunidad internacional». Su ambición es producir, estudiar y compartir la iboga de forma responsable y equitativa. Esto implica, por lo tanto, una estrecha colaboración entre los responsables de la toma de decisiones públicas, los líderes tradicionales, los curanderos y los investigadores. Cada paso, desde el cultivo hasta la investigación clínica, debe «honrar la naturaleza sagrada de esta medicina y proteger los ecosistemas que la hacen posible», concluyó Stéphane Lasme.
Al inaugurar la ceremonia de lanzamiento de la conferencia internacional sobre iboga, el Ministro de Aguas y Bosques, Protección Ambiental, Clima y Conflictos entre los Seres Humanos y la Vida Silvestre, Maurice Ntossui Allogo, enfatizó que este evento de dos días busca conciliar la preservación y el uso sostenible de los recursos naturales del país. Según él, los bosques de Gabón cumplen tres funciones vitales: «Primero, nuestro bosque nos alimenta. Segundo, nos protege y contribuye a la protección del mundo entero
Iboga, entre ciencia y espiritualidad
Un momento culminante de la ceremonia fue la presentación del «invitado de honor»: la iboga, expuesta en todo su esplendor, desde la raíz hasta el fruto. Esta presentación permitió al público descubrir físicamente la planta protagonista de todos los debates.
Los dignatarios y guardianes del ritual en torno a la planta se apresuraron a reiterar su naturaleza sagrada. Si bien reconocieron la apertura a la ciencia, insistieron en la necesidad de respetar el significado espiritual de la iboga, enfatizando que la medicina no puede reducirse únicamente a sus principios activos
Fuente: Gabónreview















