Según publican medios como El Debate, durante la jornada de este miércoles, León XIV, en la Audiencia General, ha compartido con los fieles sus reflexiones sobre el reciente viaje apostólico que del 13 al 23 de abril le ha llevado a recorrer además de Guinea Ecuatorial, otros países como: Argelia, Camerún y Angola. Con la emoción aún presente, el Pontífice ha calificado esta visita como un mensaje de paz en un momento histórico marcado por las guerras y «frecuentes violaciones del derecho internacional».
En este sentido y, según señala el citado medio, de entre todas las experiencias vividas en el continente africano, el Papa ha destacado una como especialmente sobrecogedora. Ocurrió en Guinea Ecuatorial, durante su visita a la cárcel de Bata. El Pontífice relató cómo los reclusos cantaron «a pleno pulmón» un canto de agradecimiento a Dios y al Papa, pidiendo oraciones por sus pecados y por su libertad.
«Nunca había visto nada semejante», confesó León XIV, conmovido por el gesto de los prisioneros que, acto seguido, rezaron el Padre Nuestro junto a él bajo una lluvia torrencial, lo que calificó como un «signo auténtico del Reino de Dios».
Igualmente, además del encuentro en la prisión, el Pontífice ha resaltado otro momento particular en el que miles de jóvenes celebraron su fe en el estadio de Bata, también bajo la lluvia. Para León XIV, esta visita ha sido una oportunidad para que las poblaciones africanas hagan oír sus voces y expresen su esperanza en un futuro de dignidad. «Doy gracias al Señor por lo que ellos me han dado: una riqueza inestimable para mi corazón y mi ministerio», concluyó el Papa.


