La dirección del museo había priorizado proyectos “visibles y atractivos”, como la adquisición de obras de arte y la remodelación de la distribución del museo, en detrimento, notablemente, de la seguridad, declaró este jueves a la prensa Pierre Moscovici, presidente del Tribunal de Cuentas.
El gran museo Louvre de París sigue siendo centro de atención tras sufrir hace unas semanas, uno de los robos más rápidos e históricos de lo que llevamos de siglo, siete minutos les bastó a los cuatro individuos que asaltaron el lugar a plena luz del día llevándose varios artículos de importante valor. Según publica la CNN Española, Tras el robo, ha resurgido información que revela que las deficiencias de seguridad que parecían conocerse desde hacía años, incluyendo una advertencia de 2014 que afirmaba que una de las contraseñas clave del museo era simplemente “LOUVRE”. El nuevo informe no hace sino confirmar una serie de fallos de seguridad expuestos por el robo.
A los cuatro minutos de llegar a la fachada del Louvre, los ladrones habían escalado el edificio y estaban rompiendo una ventana. Solo entonces se activaron las alarmas internas. Cuatro minutos después, tras forzar una vitrina reforzada y sustraer nueve joyas históricas, los ladrones se dieron a la fuga. “Conocemos y hemos identificado las deficiencias en la protección de nuestro perímetro”, declaró Laurence des Cars, directora del Louvre, ante los legisladores tras el robo.
“¿Fallaron las medidas de seguridad del Museo del Louvre? No, no fallaron. Es un hecho. Las medidas de seguridad del Museo del Louvre funcionaron”, declaró ante los legisladores el 21 de octubre.
Al día siguiente, Macron solicitó que se acelerara la implementación de medidas de seguridad reforzadas en el museo. La semana siguiente, Dati suavizó su tono y admitió ante los senadores franceses que, si bien los sistemas de seguridad instalados funcionaron y el personal siguió el protocolo al pie de la letra, el “espectacular robo” fue, sin duda, un fracaso del museo.














